miércoles, 27 de marzo de 2013

Victoria balsámica

Ayer la Selección Española volvió a la senda de la victoria, una muy necesaria, pues de no haberse producido nos hubiera dejado en una incómoda segunda plaza, a la espera de repesca, si es que esta se producía, ya que no todos los segundos la tienen garantizada. Pero se ganó, gracias a Dios y a sus Santos, que en los últimos tiempos visten la casaca roja de nuestro equipo nacional. Porque Francia nos lo hizo pasar mal, el árbitro nos lo hizo pasar mal con algunas acciones en las que debió ser más severo y nosotros mismos nos lo hicimos pasar mal por el tropiezo ante Finlandia. Y vencimos haciendo un buen partido, no magnífico, mejor guardar la excelencia suprema para las grandes citas, pero si bueno. De 6 sobre 10. Pero con todo eso, la victoria fue más que justa. Porque anoche en París nuestro mejor hombre sobre el campo fue Víctor Valdés, y cuando tu portero es el mejor, algo no has hecho bien. El cancerbero catalán se puso el traje de Santo y salvó, al menos tres opciones claras de gol francesas, a destacar, el mano a mano con Ribéry, suerte en la que el culé es uno de los mejores. Que se lo digan al Arsenal. Otro de nuestros destacados fue Monreal, que aparte de dar la asistencia del gol de Pedro, hizo un partido muy solvente, teniendo la sombra de Jordi Alba en el cogote. Xabi Alonso fue otro que estuvo como en sus mejores días. Repartió el juego a su antojo y se fajó robando, un día más en la oficina para el tolosarra.

El Oliver Atom de carne y hueso.
Pero si hay que destacar a uno sobre todos en esta Selección ese es Don Andrés Iniesta Luján. Ese "hombrecillo" tiene un don. Aparte de ser Iniesta de nuestras vidas por sus goles, pocos, pero trascendentes casi todos ellos, tiene una habilidad, la de convertir en oro todo balón que toca sobre un terreno de juego. Es el Rey Midas de la pelotica. Es la excelencia suprema, el jugador diferente que todo el mundo quiere tener en su equipo, siempre lucha, siempre se esfuerza, siempre quiere más aunque los demás no le acompañen y es pura fantasía con un esférico en sus botas. Tenemos suerte de que Andrés sea español y que juegue en la Liga Española, porque aparte de gustos, tanto de equipos como de estilos, es un jugador al que siempre apetece ver, porque es una delicia, y tenemos la ocasión de verlo cada semana y gozar de su fútbol. A mi ya me pueden intentar vender todas las burras que quieran, pero en mi opinión personal, es el Mejor del Mundo, sin discusión. Ni Messi, ni Cristiano ni leches en vinagre, Iniesta es, parafraseando a Guardiola, "el puto amo". Sobre un terreno de juego no hay otro como él, por más que me intenten convencer. Espero, que antes de que se retire, pueda verle jugar un partido en directo, nada me haría más ilusión (salvo que la Ponfe subiera a Primera o ganara la Champions, cosas que creo, no voy a vivir para ver, más lo segundo que lo primero, si es que alguna vez se producen) que verle jugar con mis propios ojos en directo. También me gustaría verle besando un Balón de Oro, y si todo saliera bien, y ganáramos el Mundial de Brasil con él de protagonista, pudiera ser posible, aunque creo que ya le han tangado uno, sino dos. Mejor ocasión que aquélla no va a haber, creo yo. Pero sólo espero que se haga justicia con él, y no deje el fútbol sin haberlo conseguido. Es mi deseo. Pero ya todos sabemos que en esto del fútbol cada vez manda más la mercadotecnia y menos el fútbol per se. Y como también dijo Guardiola: "Andrés es un chico normal, que ni se pinta el pelo, ni lleva tatuajes", por eso lo normal es que no se lo den, la normalidad no vende. Será verdad, pero verle jugar da un gustirrinín.....


Pasadlo bien y disfrutad del juego.

1 comentario:

Tabuyo Alonso dijo...

Cuanta razón tienes en lo referente a que la normalidad no vende. Las injusticias del marketing.

Saludos.